Dos datos fundamentales sirven para entender cuál es el camino que está tomando el software de navegación de Internet: primero, el Internet Explorer 8 (en su versión beta) de Microsoft sigue dando problemas y, si bien es una fase de prueba, los últimos testeos lo muestran peor incluso que el Internet Explorer 5.5; segundo, Firefox sigue avanzando (ya llegó al beta de la versión 4) y ofrece un programa complementario que reduce drásticamente el consumo de memoria del explorador.